El lujo verdadero no se mide en bienes materiales, sino en la posibilidad de vivir experiencias auténticas, conectadas con la tierra.
Martín Iglesias es emprendedor, empresario y cofundador de ORIA Toscana, un proyecto nacido de la convicción de que el lujo verdadero no se mide solamente en bienes materiales, sino en la posibilidad de vivir experiencias auténticas, conectadas con la tierra, el tiempo y las personas.
Formado en la Universidad de Buenos Aires y con una trayectoria internacional en negocios, tecnología y desarrollo estratégico, participó en compañías líderes de Latinoamérica como Globant, Banco Galicia y Telecom, integrando innovación, visión global y construcción de proyectos de largo plazo.
A lo largo de su carrera, siempre mantuvo una fuerte conexión con Italia, el vino y la cultura mediterránea. Su recorrido personal lo llevó a vivir experiencias en distintas partes del mundo, combinando tecnología, negocios internacionales y una profunda búsqueda de proyectos con sentido humano y emocional.
Ser parte del proyecto"En Toscana, junto a Roberto Cipresso, encontré no solo una tierra extraordinaria, sino también una filosofía de vida basada en el respeto por el terroir, la belleza del paisaje y el valor del tiempo."
El punto de inflexión llegó en Toscana. Allí, junto al reconocido enólogo italiano Roberto Cipresso, Martín encontró no solo una tierra extraordinaria, sino también una filosofía de vida basada en el respeto por el terroir, la belleza del paisaje y el valor del tiempo.
De esa unión nació ORIA: una comunidad internacional construida alrededor del vino, la hospitalidad, la sostenibilidad y la posibilidad de formar parte de un legado real en una de las regiones más emblemáticas del mundo.
Más que un proyecto vitivinícola, ORIA representa una nueva manera de entender la pertenencia: permitir que personas de distintos países puedan vivir la experiencia de tener su propio espacio en Toscana, participar activamente en la producción, compartir conocimiento y construir recuerdos que trasciendan generaciones.
Bajo la visión de Martín, ORIA combina lo mejor de dos mundos: la profundidad de la tradición toscana y la agilidad de la innovación global.
La experiencia de Martín en tecnología y negocios digitales se traduce en herramientas que acercan a los miembros a su tierra: seguimiento de cosechas, comunicación directa con el equipo enológico y transparencia total sobre la producción.
ORIA integra prácticas de viticultura sostenible y conservación del paisaje del Val d'Orcia. La protección del territorio no es un complemento, es el centro de la filosofía del proyecto.
Con miembros en múltiples países, ORIA construye una red de personas unidas por valores compartidos: autenticidad, belleza, pertenencia. Una comunidad que crece alrededor de la misma tierra y el mismo vino.
Inspirado en su trayectoria en proyectos de construcción de largo plazo, Martín concibe ORIA como un legado: un proyecto que trasciende generaciones y preserva la autenticidad del territorio para quienes vienen después.
Estudios en la Universidad de Buenos Aires. Primeras experiencias internacionales en negocios y desarrollo estratégico. Fascinación temprana por Italia y la cultura mediterránea.
Participación en compañías líderes de Latinoamérica, integrando innovación tecnológica, visión global y construcción de proyectos de largo plazo. Consolidación de una visión que combina negocios y humanidad.
Experiencias en distintas partes del mundo combinando tecnología, negocios internacionales y una búsqueda profunda de proyectos con sentido humano y emocional. La conexión con Italia y el vino se vuelve central.
En Val d'Orcia, Martín encuentra al enólogo Roberto Cipresso y la tierra que lo cambia todo. Juntos comparten una filosofía: el respeto por el terroir, la belleza del paisaje y el valor del tiempo.
Junto a Roberto Cipresso, cofunda ORIA 1.618 SAS. Hoy lidera el crecimiento internacional de ORIA, impulsando un proyecto que une vino, hospitalidad, cultura y comunidad en el corazón del Val d'Orcia, patrimonio UNESCO.
ORIA es la posibilidad de tener tu propio espacio en Toscana, vivir la experiencia de la producción y construir recuerdos que trasciendan generaciones.